
¿La distancia entre dos estaciones de tren?














Consumir, consumición, con-sumisión… consumir con sumo cuidado de no consumirse… Con-su-mismo traje, con-su-mismo sombrero, con-su-misma sonrisa de anuncio publicitario se consume impávido y continuar su-mismo camino cotidiano… Consumo, con zumo de naranja, piña melocotón o sangre (que cuesta lo que no lo vale la mayor de las veces...) CONFUSION!!!!… Un filósofo dijo: “consumeix-te, la teva vida està de rebaixes”(consume-te tu vida está de rebajas) …UPS! Miedito… miedo, miedito me da cuando medito en que nos consumimos muchas veces sin llegar a consumarnos en nada, o al menos algo…¿no?

Lalo, Lalo, Lalo, Lola, Lora, Norita… Entran y salen por el molinete de la razón, montón, montonazo de siluetas marrones pardo, aterciopeladas, peludas y requete recontra pelagatos…Usan, como de costumbres, sus habituales zapatos dorados de taco aguja y esos peinados excesivamente grandilocuentes…
Sus dientes rojo pasión esmaltados lucen un encantador filo filoso y hablan con las muelas color coral coralina de filosofía medio medieval… Mientras tanto, sus estómagos y sus cólones intercambian recetas de cocina de lo más variadas… varios ríos desfilan con sus pececitos por la avenida principal que hoy se viste de fiesta y festeja con los tejados de los caseríos su primer añito de vida… Por otro lado, invitado al mitin, aparece ese enjambre de pensamientos discordantes que intentan tomar una decisión y es tal el barullo que arman que se amontonan las flores para poder tapar el ruido con sus hermosos perfumes… Mientras tanto toca Coca la cara clara del árbol viejo, que también vino al cortejo… Y siguen y siguen llegando y más jaleo se va armando… ¡UY!- ¡tipo no!- se va Armando, bueno entonces me voy corriendo porque se viene el entierro y como no quiero llorar mejor que acabe acá….

Uno a uno van aflorando como burbujas los sentimientos, emergen - explotan - liberan... Sensaciones, vanas.
Es como si hubiera liberado esa efervescencia mental que abre, evapora, reactiva, circula por medio de su órgano flácido y viejo, pero ahora vigoroso y penetrante. Imágenes encontradas de una misma persona que se busca girando sobre su eje igual que un perro persigue su rabo.
Ilusión de desvanecerse, tentativa de permanecer.
Ella está encerrada en el intento de trascendencia en el pensamiento ajeno, cautiva de una mente vecina, amiga y perversa, muy perversa y morbosa.
Recuerdos, grietas de esa niñez cada vez más profunda, bordes abismales y filosos encerrados en ese recorte del universo, en esa conjugación terreno-espiritual que conforman su ser, solo suyo.
Tan muerto como el interior de un espantapájaros.
En la habitación no se oía más que ese silencio que aturde y perfora.
Con el pene erecto giraba sobre la media punta de sus pies, sus brazos en forma circular apuntando por encima de su cabeza al cielorraso descascarado que cae en cámara lenta muy de a poquito. Su postura intentaba hacer de él esa bailarina de cristal, de cajita musical, que nunca dejó llegar a consumar en otros...
El tutú rasgado, como si una fiera hubiera rasguñado sus carnes, a punto de explotar dejaba entrever bellos desorbitados que cubrían su pecho, panza y pubis. Asomaban por partes ya que definitivamente nunca entraría en su cuerpo de cuarenta y dos fétidos inviernos verdes y pálidos un talle de tan reducido tamaño. El mismo tutú que tres días atrás usó esa pequeño engendro de tan solo ocho añitos y cuerpecito de porcelana, roto por el fluir de su misma sangre, en su primer baile.
Las plumas blancas del almohadón emparchado cayendo por toda la habitación, pegándose algunas en los manchones de humedad de las paredes rosa viejo, mientras él giraba y giraba, atónito y sonriente. La niña muriendo en el horizonte de su mirada encendida y desconsolada por el paso prematuro a la madurez.

¿Y si frenáramos el instinto? ¿Y si ya las bestias no invadieran la noche poblándolo todo de pasión y desenfreno? ¿Dónde estaríamos vos y yo? ¿Qué sería de nuestra unión? ¿Rutina? ¡¡Seguridad?? … fracaso…
Es casi imposible imaginar el cielo sin la tierra, es definitivamente imposible imaginarme sin tu ser. Soy un alma necesitada de tu sustancia… soy un ser que anhela completar tu existencia.
Pretendo, a partir de ese entonces, de ese reiniciar, tomar las riendas de este indomable carro y embarrarme hasta la médula. Pretendo suspirar con tu recuerdo; ser en la nostalgia y no perpetuarme en el quizás…, pretendo rodear y rondar insaciable e incansablemente tu alma hasta que sin darte ni darnos cuenta, no sepamos si es tuya, mía o de ninguno.
Somos, ambos, juntos, un nuevo ser que nace diariamente, que desgarra, que penetra… que aprende creciendo y crece aprendiendo ¿Somos vos? ¿Somos yo?... Nosotros.
No me aterra la rutina si ella misma es el cambio; es eso. Nuestro ser es esta nueva rutina que incesantemente mueve y es movida, evoluciona desenvolviéndose hacia el vacío
¿Cuerpo? Cuerpo ¿Alma? Alma. Todo… ¡Nada! Somos mucho más nada que un todo consumado. Hay mucho más ser (en potencia) en la nada que en un todo cristalizado y estancado.
Sentir. Sufrir. Vivir. Amor.
Millones de posibilidades son el piso de nuestros pasos inciertos, abriéndonos la percepción en cada uno de nuestros poros… pura piel… pura alma…


Pero... como todos saben también, por experiencia propia supongo, fui creciendo con ella, con la Vida... y poco a poco... empecé a sentir cosas raras, fue en ese entonces que comencé a sospechar, sin quererlo, de Ella. Todavía no era yo del todo conciente, de mis dudas, pero en fin, ahí estaban, retumbando, cuestionándome... Crecí más, y un poco más... y cada vez era yo más conciente de su egoísmo, Ella empezaba a adueñarse de todo, hasta decidía con quienes estar y de quienes ya se había cansado y se alejaba abandonándolos, o sea, dejándolos sin vida, con plena ausencia de Ella.
En esos hechos fue que empecé a descubrirla. Hasta que un día, antes que Ella lo haga, fui yo la que tomó la decisión de alejarse, de dejarla yo primero. Empaqué mis cosas y justo en uno de sus descuidos, cuando empezaba a coquetear con un novato... ¡¡¡ME MARCHÉ!!! Es raro... pero en fin, me fui acostumbrando a continuar mi vida (valga la redundancia) sin Ella, cuesta, claro que cuesta, cuesta más que nada al principio, piensen ustedes que Ella nació conmigo y yo nací gracias a Ella, casi siamesas éramos... Pero llegué a un grado de madurez tal que ya no podía seguir engañándome. Verán, yo quería ser dueña de mi vida por mérito propio y no porque Ella, sí, Ella, la Vida (vamos a llamar las cosas por su nombre) me lo estaba regalando.... ¿a mí?... por favor, habráse visto cosa similar...
Comencé a deambular sin rumbo... Perdiéndome en todos lados...
Yo no soy tonta, no tengo una pizca de tonta. Me di cuenta que Ella estaba al acecho todo el santísimo tiempo, me avivé de que estaba siguiéndome, pero, la evitaba a cada paso. Vaya que es insistente...no puede alejarse de mí...Después de todo creo que también Ella para existir necesita de mí (y de todos nosotros, de más está decirlo).
Viene de encubierto, pero me doy cuenta. A veces se disfraza de amor... ¡ja! A otro perro con ese hueso; otras de amistad... pero también la tengo junada... No... si sus disfraces son infinitos y variados. En ocasiones... se esconde en el viento, se mimetiza con esas brisas de primavera que acarician nuestro cuerpo como si estuviéramos en un paraíso terrenal tentándonos con propuestas de aventurarnos al mundo librados a la sorpresa y azar de dejarnos llevar sin rumbo, sin planes... ¡pero ojo! que eso es Ella también...
Se miente a sí misma la Vida si se cree que no la veo cuando se esconde a la vuelta de la esquina para sorprenderme de golpe y ahí, en ese mismo instante demostrarme todas las ventajas que tiene vivirla,.... Calumnias, mentiras, atrocidades.... Díganme ustedes por ejemplo si es verdad. No, no es cierto, todos lo sabemos. Yo no quiero ser una más de sus víctimas anónimas... yo no quiero....hace creerle a uno que da todo, pero... ¿qué hay después? Te lo arrebata así no más... hasta sin preaviso... y tampoco, aunque avisase, no me parece correcto. ¿Quién se cree, digo yo? Donde se ha visto atrocidad semejante, esta actitud inmadura y caprichosa, con la que se ríe de todos nosotros a escondidas, me enferma, me saca. No va bien con los buenos modales ni con las buenas costumbres.
Es muy astuta, eso sí. No voy a negar que tiene estrategias muy certeras y que sabe como engatusar y seducir hasta al más hábil. Pero díganme una cosa: de verdad vale la pena dejarse llevar por Ella, en esa nube de ensoñación que "todo lo puede"... "contra viento y marea" y que... ¡¡¡BUMMMMMM!!! Si nos prestamos a eso corremos el riesgo de estrellamos... ¡¡¡Oooojo!!!... despiertennnn... no confíen en todas sus artimañas, tengan en cuenta que la humanidad entera le sirve de ratoncito de laboratorio, tengan cuidado...yo sé lo que les digo, ya hace muchos siglos que viene experimentando, encubriéndolo todo... Ninguno de nosotros es especial para la Vida, aunque nos lo haga sentir de ese modo, no es así.
Háganme caso, no se dejen llevar por Ella, hagan como yo, que estoy día y noche tomando los recaudos necesarios para no vivir, para no llevarme sorpresas. No voy a tolerar bajo ningún pretexto que sea Ella la que lo decida todo sorprendiéndome, ¡no-no-no!.... La que lleva las riendas acá soy yo, le guste o no... Por eso me alejé.
Bueno, claro que esto no me puede causar ni satisfacción ni placer ni alegría ni pena ni bienestar ni nostalgia ni ninguna de esas cosas, por supuesto que no, como dije antes, estos son otros de sus disfraces.
Sí, algunos pueden alegar que es muy alto el precio que hay que pagar, puede ser, no voy a negarlo... pero uno se acostumbra créanme, solo es cuestión de disciplina y temperamento, manteniendo una buena rutina puede facilitarse un poco la cosa. No puede ser de otra forma.
A mi me han enseñado que las reglas hay que cumplirlas, al igual que hay que respetar los contratos, tengo entendido que la vida dura 100 años, bueno pues, que así sea, ni un día más ni un día menos. En esto soy inamovible, no voy a negociar, ¿qué ejemplo daremos sino a nuestros hijos, a las generaciones futuras? ¿Se lo han preguntado acaso?
...Tesoro....
Vaya... si a esto le llaman tesoro, debemos estar perdiendo nuestros valores.
